05.23
Me dispongo a crear una nueva saga de posts. Por el título os podéis imaginar de qué va.
En caso de apocalipsis zombie, hay muy poco tiempo para pararse a planificar cómo vas a apañártelas para sobrevivir en un mundo donde el más tonto te puede dar un bocado en el culo y dejarte listo de papeles. Por eso, aquí viene mi primer consejo para que vayáis preparando el asunto a priori, antes de que ocurra.
Una de las primeras cosas que os hará mucha falta (después de las armas) es un vehículo con el que desplazaros a lo largo del continente atravesando autopistas con miles de coches en las cunetas o, posiblemente, obstruyendo el camino, bien accidentalmente o bien porque un grupo de supervivientes maléficos os quiere arrebatar todo lo que lleváis encima, incluyendo el propio vehículo o la gasolina que lleva dentro. Por supuesto, otra cosa que habrá en esos caminos serán hordas de zombies que les da igual la velocidad a la que vayáis, que no se van a quitar de en medio, intentando así deteneros para devoraros los cerebros y demás elementos vitales.
Así pues, mi recomendación dentro de los vehículos fabricados exclusivamente para sobrevivir a un apocalipsis zombie es la siguiente: El Knight XV. Un cacharro que deja al Hummer más contundente como un vulgar coche de Scalextric. Aquí está el bicho:
Y aquí va la comparación:
Este vehículo es el elegido porque con él, aparte de poder aplastar zombies y derribar barricadas sin piedad, te valdrá también para vivir dentro, dado lo inmenso que es. El aparato está blindado (si no, de qué estamos hablando) y acepta dos tipos de combustible, gasolina o E85.
Como podéis apreciar, tiene espacio de sobra por si queréis aislar a un amigo/padre/hermano al que un zombie ha escupido levemente y no sabéis si estará infectado o no. Bastaría con poner una gran reja en el tercio trasero.
La parte mala es que tiene pinta de consumir una burrada con su motor de 400 CV y lo que debe de pesar. Así que es importante marcar en el mapa las gasolineras que hay en el largo camino hasta la estepa siberiana, para que no falte de nada.
Así que, el primer paso en la preparación ante un apocalipsis zombie, es el de tener bien localizado el concesionario Knight (de Ford, por cierto) más cercano, averiguar si tiene cristales blindados y buscar por Google lo más pronto posible (antes de que internet desaparezca pasto de las llamas y la barbarie) cómo diablos se hará para arrancar un bicho de estos sin llaves, por si acaso no se encuentran a la vista y los zombies ya estén golpeando la entrada.
Aparatejo visto en Motorpasión






